El vino deja de ser exclusivo de ocasión especiales
Durante muchos años, el vino en México estuvo reservado para aniversarios, cenas formales y grandes celebraciones. Hoy esa idea está cambiando. Cada vez es más común encontrar una botella acompañando un brunch de fin de semana, una comida entre amigos, una tarde de cocina en casa o una sobremesa sin motivo especial. En los últimos años, la categoría del vino ha enfrentado un nuevo desafío: conectar con generaciones que consumen alcohol con menor frecuencia y de forma más consciente. La Generación Z, que representa cerca de una cuarta parte de la población, registra un consumo más ocasional y muestra mayor afinidad por bebidas saborizadas y de baja graduación alcohólica. Ante este escenario, Riunite busca ampliar la categoría acercándose a nuevas audiencias y creando momentos de consumo más cotidianos con su Lambrusco naturalmente dulce de solo 8% de alcohol, una propuesta que acerca una etiqueta con tradición italiana a consumidores que viven el vino de maneras diferentes,...