Finalmente, cualquier intento de navegación adicional redirige a un dominio similar al legítimo del banco con un mensaje de error, finalizando la cadena de phishing. En ese momento, los datos ya han sido capturados y pueden ser utilizados por los ciberdelincuentes para fraudes financieros, suplantación de identidad o venta en mercados web ilegales. “Este tipo de campañas resulta especialmente peligroso porque combina manipulación psicológica con páginas web que imitan con precisión la apariencia de instituciones de confianza y aprovecha la baja percepción de riesgo que aún se tiene hacia los mensajes SMS”, agrega el investigador de ESET. Este tipo de ataques resulta efectivo porque el phishing se basa en técnicas de ingeniería social, es decir, en la manipulación psicológica de la víctima. Los ciberdelincuentes siempre buscan apropiarse de información sensible a través de distintos medios, ya sea un correo electrónico, un enlace o incluso un simple mensaje de texto. Con ello obtienen credenciales de acceso a servicios de banca en línea o datos que permiten ingresar a sistemas restringidos de empresas. La historia ha mostrado múltiples ejemplos de cómo operan estas tácticas. Uno de los casos más conocidos es el del “Príncipe Nigeriano”, un correo electrónico muy famoso donde supuestamente un príncipe necesitaba ayuda del usuario para sacar una gran suma de dinero y a cambio le daría una recompensa. Otro caso común es la oferta “demasiado buena y con fecha de caducidad”, en la que se presenta un producto costoso a un precio ridículamente bajo por tiempo limitado para inducir al usuario a compartir datos bancarios. También existe la llamada telefónica en la que alguien se hace pasar por un empleado del banco e intenta obtener credenciales bajo la amenaza de un cargo no autorizado. En todos estos escenarios, los criminales se apoyan en técnicas psicológicas bien estudiadas: ganarse la confianza de la víctima haciéndose pasar por una autoridad o algún conocido, crear un sentido de urgencia para actuar rápido y sin pensar, inducir miedo para obtener información confidencial, despertar curiosidad con mensajes intrigantes o tentar con promesas de beneficios inmediatos. Recomendaciones para prevenir fraudes Ante este panorama, el equipo de ESET comparte las siguientes recomendaciones: - No proporcionar datos personales o financieros a través de mensajes de texto o páginas de terceros. Ninguna institución financiera solicita esa información por estos medios.
- Evitar hacer clic en enlaces provenientes de números desconocidos, ya que pueden dirigir a páginas fraudulentas.
- Verificar que cualquier promoción o movimiento sospechoso esté publicado en los canales oficiales del banco o consultar directamente en una sucursal.
- Sospechar automáticamente de ofertas "demasiado buenas y por tiempo limitado".
- Utilizar contraseñas robustas y habilitar la autenticación de doble factor.
- Mantener el sistema operativo y aplicaciones del móvil actualizados para evitar vulnerabilidades.
- Contar con una solución antivirus confiable que bloquee sitios web maliciosos.
Para conocer más sobre seguridad informática visite el portal de noticias de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/estafas-enganos/phishing-mensaje-suplanta-banco-en-mexico/ |
Comentarios
Publicar un comentario